El alquiler de habitaciones sigue creciendo como opción para propietarios e inquilinos. Saber cómo alquilar una habitación legalmente en 2026 es esencial para evitar sanciones y garantizar un proceso seguro y transparente.
En 2026, la regulación del alquiler en España continúa evolucionando, especialmente en lo referente al alquiler por habitaciones. Conocer las obligaciones y derechos de ambas partes es fundamental para realizar el proceso de forma segura, transparente y legal.
¿Qué se considera un alquiler de habitación?
Alquilar una habitación implica ceder el uso privado de una estancia dentro de una vivienda, manteniendo zonas comunes compartidas como la cocina o el baño. A diferencia del alquiler tradicional, el propietario no cede el uso completo del inmueble, sino solo una parte.
Este tipo de contrato no se rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en su totalidad, sino por el Código Civil, ya que no se trata de una vivienda independiente. Por ello, el contrato debe redactarse de forma clara, especificando los derechos y deberes de ambas partes para evitar malentendidos.
Requisitos para alquilar legalmente una habitación en 2026
A la hora de alquilar una habitación, el propietario debe asegurarse de cumplir una serie de requisitos básicos:
- Contar con un contrato por escrito.
Aunque no es obligatorio por ley, sí es altamente recomendable. Un contrato firmado protege tanto al arrendador como al inquilino y sirve como prueba ante cualquier disputa.
- Respetar las condiciones de habitabilidad.
La habitación debe cumplir los mínimos establecidos por normativa: ventilación natural, iluminación adecuada, medidas de seguridad y acceso a zonas comunes en buen estado.
- Cumplir con las obligaciones fiscales.
Los ingresos obtenidos por el alquiler de habitaciones deben declararse en el IRPF como rendimiento del capital inmobiliario. Omitirlo puede conllevar sanciones por parte de Hacienda.
- Registrar el contrato si lo exige la comunidad autónoma.
Algunas regiones (como Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana) exigen que los contratos de alquiler, incluidos los de habitaciones, se inscriban en un registro autonómico de arrendamientos.
- Cumplir la normativa local.
En ciertos municipios, especialmente los de alta demanda, existen ordenanzas específicas para los alquileres por habitaciones o limitaciones al número de inquilinos por vivienda.

Elementos claves para alquilar una habitación legalmente
Un contrato bien redactado es la base para un alquiler seguro. Aunque no existe un modelo único, debe incluir los siguientes apartados:
- Datos completos de las partes: nombre, DNI y domicilio de arrendador e inquilino.
- Identificación de la vivienda y descripción de la habitación alquilada.
- Duración del contrato: puede ser mensual, trimestral o anual, según se acuerde.
- Precio y forma de pago: debe especificarse el importe, la periodicidad y si incluye gastos como luz, agua o internet.
- Uso de zonas comunes: detallar qué espacios se comparten y las normas básicas de convivencia.
- Fianza: normalmente equivale a un mes de alquiler, aunque puede ampliarse por acuerdo.
- Motivos de finalización: plazos de aviso y condiciones para resolver el contrato.
Es recomendable que tanto propietario como inquilino firmen todas las páginas del contrato y conserven una copia original.
Diferencias entre alquilar una habitación y alquilar una vivienda completa
Aunque pueda parecer lo mismo, hay diferencias importantes entre ambos tipos de contrato:
- Uso exclusivo del inmueble: en el alquiler de vivienda, el inquilino tiene derecho al uso total; en el de habitación, comparte espacios comunes.
- Normativa aplicable: el alquiler completo se rige por la LAU; el de habitación, por el Código Civil.
- Duración: los contratos de habitación son más flexibles y suelen ser de menor plazo.
- Depósito y fianza: en los alquileres de habitación, las condiciones se pactan libremente.
- Declaración fiscal: ambos deben declararse, pero el arrendador puede aplicar deducciones si se cumplen los requisitos legales.
Si tomas la decisión de alquilar una habitación legalmente es muy importante informarse bien para evitar todo tipo de problemas legales.
Cómo declarar el alquiler de una habitación
El propietario debe incluir los ingresos derivados del alquiler de una habitación en la declaración de la renta (IRPF), dentro del apartado de rendimientos del capital inmobiliario.
Los gastos relacionados con la vivienda (suministros, comunidad, mantenimiento) pueden deducirse de forma proporcional al espacio alquilado. Por ejemplo, si se alquila una habitación que representa el 25% del total de la vivienda, solo se podrá deducir esa parte de los gastos.
Además, si la vivienda está hipotecada, también se puede deducir la parte proporcional de los intereses del préstamo.
Consejos para alquilar una habitación de forma segura
- Verifica la identidad del inquilino. Pide DNI, contrato laboral o referencias.
- Evita los acuerdos verbales. Siempre utiliza un contrato por escrito, aunque el alquiler sea temporal.
- Incluye cláusulas de convivencia. Detalla horarios, uso de zonas comunes o limpieza, para evitar conflictos.
- Guarda justificantes de pago. Utiliza transferencias o recibos para tener constancia de los ingresos.
- Cumple con Hacienda. Declarar el alquiler no solo evita sanciones, sino que aporta seguridad jurídica.

¿Qué novedades se esperan para 2026?
La nueva regulación del mercado del alquiler, prevista para consolidarse en 2026, mantiene el foco en la transparencia y la protección del inquilino.
Entre las medidas que podrían afectar al alquiler por habitaciones destacan:
- Requisitos más claros sobre habitabilidad mínima y número máximo de arrendatarios.
- Posibles obligaciones de registro o comunicación a las comunidades autónomas.
- Refuerzo de la fiscalización de los ingresos por alquiler por parte de la Agencia Tributaria.
Aunque no todas las medidas están todavía en vigor, es recomendable mantenerse informado y, en caso de duda, consultar con un profesional inmobiliario o con la administración autonómica.
Alquilar una habitación legalmente no es complicado, pero es fundamental cumplir con los requisitos legales para evitar sanciones
Cumplir con los requisitos de habitabilidad, formalizar un contrato adecuado y declarar los ingresos son pasos imprescindibles para garantizar un alquiler seguro y transparente.
En Promotora Albar fomentamos un mercado inmobiliario responsable y transparente, donde propietarios e inquilinos disfrutan de relaciones claras y beneficiosas. Porque alquilar con garantías es siempre la mejor inversión.
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Preguntas frecuentes:
Sí, pero no es recomendable. Aunque el contrato verbal tiene validez legal, sin un documento escrito es difícil probar las condiciones acordadas o resolver conflictos entre propietario e inquilino.
El propietario debe incluir los ingresos en su declaración de la renta (IRPF) como rendimientos del capital inmobiliario, aplicando deducciones proporcionales a los gastos de la vivienda.
Depende de la comunidad autónoma, pero las sanciones suelen oscilar entre 3.000 y 9.000 euros si se considera infracción grave por no declarar o registrar el arrendamiento cuando es obligatorio.




